domingo, 7 de junio de 2015

Ella dice, nosotras decimos: Niki de Saint Phalle

Foto: Michael Herling/Aline Gwose 
© N.C.A.F. – Donation Niki de SAINT PHALLE
Sprengel Museum Hannover / VBK, Wien, 2010 

Una mujer llena bolsitas con pintura de colores.  En la mesa hay también muchos  huevos.
Fabrica una “tripa” sujeta a un marco, mete en ella bolsitas y huevos, lo recubre todo con una capa más o menos lisa de yeso. Luego cuelga el cuadro en una pared, al aire libre. Una cámara graba.
La mujer dispara contra el cuadro con frenesí.
El arte sangra.
En nuestros ojos, la pared, el cuadro, la mujer sangran.





"En sus obras coexisten dos atmósferas contradictorias: la violencia y el caos, frente a lo lúdico y la alegría de vivir" (Página web del Museo Guggenheim, sobre la exposición).

Niki no ejecutaba con los trazos precisos de una formación en Bellas Artes, ni falta que le hacía.
Detrás del abuso a las puertas de la adolescencia vino la huida, y después la fuerza incontrolable, que no trampea, que llega al extremo, sí, pero acaba modulándose.
La diferencia es que siempre le acompañó una excepcional empatía con las causas, con todas las causas (mujeres, negros, guerras...): el abuso tiene mil cabezas, y cortarlas es una empresa sin fin.

Instalación "Hon" ["Ella"], Estocolmo, 1966

"De niña no podía identificarme con mi madre ni con mi abuela ni con sus amigas. Eran un grupo de personas infelices y nuestra casa era muy asfixiante. Un espacio enfermo sin libertad ni intimidad. Yo no quería ser como ellas. Quería el mundo y el mundo entonces pertenecía a los hombres. Yo no acepté los límites y los crucé para entrar en ese mundo que me parecía misterioso, excitante y lleno de aventuras".


Foto: Norma Parkinson  - Corbis, 1983 

Luego quizá vino el ajuste de cuentas, que no la venganza. Una película como "Daddy" ("Papá") puede impactar hasta dejarnos ciegos, sordos mudos e inmóviles. Sólo un necio vería erotismo o pornografía en sus fotogramas. 
No se trata de advertir sobre lo que pueda herir a nuestra sensibilidad; se trata de la que ya ha sido herida, que ya no se puede callar con electroshock, que se vuelve un grito, que se va a oir.

La artista no eligió a un actor para interpretar el repugnante papel de su padre: lo interpretó ella misma.


"Pintar calmaba el caos que agitaba mi alma. Era una manera de apaciguar a esos dragones que han ido apareciendo en toda mi obra." 


- Materiales sobre la exposición del Museo Guggenheim, Bilbao:
http://nikidesaintphalle.guggenheim-bilbao.es/artista/

- Varios apartados: roles de género, nanas y activismo social, y colaboración
http://www.guggenheim-bilbao.es/guia-educadores/?s=+&_guggenheim_teachers_guide_exhibition=31747


- "3 oeuvres por comprendre Niki de Saint Phalle", por L'Obs:
https://www.youtube.com/watch?v=JAG4ayECTNs


- De la Tate Gallerie, un cuidado recorrido por su obra en menos de cuatro minutos:
https://www.youtube.com/watch?v=5xzOwsENVmo